Comenzamos compartiendo, en ronda y en forma voluntaria, algún hecho de la infancia que nos haya marcado, que haya sido significativo para mas adelante en la vida.
Luego en un segundo momento, tratamos de visualizar cuales eran los elementos en común. Surgieron los siguientes puntos comunes:
- se marcó fuerte la presencia de los padres
- lo económico, el trabajo
- el aprendizaje del valor del esfuerzo
- la importancia de la educación
- la unidad de la familia
- la importancia de la vivienda
Mas allá de las anécdotas, la idea fue empezar a pensar lo que se reproduce, lo que cambia y cual es el verdadero significado de lo que pasa en la vida cotidiana.
Decíamos que se notaba en las historias como cada uno trata de modificar o revertir lo malo que vivió, y de transmitir lo bueno, por ejemplo el valor del trabajo y el esfuerzo. Y veíamos que estos procesos a veces no son explícitos, a veces se desarrollan en forma inconsciente.
Además, veíamos que esto es común a todos. Y empezamos a pensar la relación entre lo que nos pasa y la forma en que la sociedad se construye, produce y reproduce.
Retomamos entonces un concepto que plantea Agnes Heller: el de Vida Cotidiana, entendido no como lo ordinario o rutinario de todos los días, sino como ““conjunto de actividades que caracterizan la reproducción de los hombres particulares, los cuales, a su vez, crean la posibilidad de la reproducción social”. A partir de dicho concepto, reflexionábamos sobre la relación entre los espacios micro sociales y los espacios macrosociales, y como se determinan unos a otros.
Como textos para profundizar los conceptos, quedaron:
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Grasi, Estela. “La mujer y la profesión de asistente social”. Parte 1 Cap. 1
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Eroles, Carlos. “Familia, Democracia y Vida Cotidiana “. Parte 1 Cap. 1
Escrito por trabajosocialglew